ESTADOS DE EXISTENCIA…(Animal y Humana)


La forma de vida animal se limita a estados o comportamientos instintivos de existencia carentes de razón e intelecto, e incapaces de distinguir entre el bien o el mal, el ayer o el hoy, el pasado o el futuro, así como cualquier otra clase de valores de conciencia los cuales solamente el ser humano posee. Paradójicamente y a pesar de todas esas carencias de razón e intelecto, la vida animal transcurre en perfecta armonía con el universo. Su propia incapacidad de poder hacerse preguntas existenciales tales como: ¿De dónde vengo?, ¿a dónde voy?, ¿cuál es el propósito de mi existencia?, ¿existe Dios?, ¿hay vida después de la muerte? etc. etc., y no tener que estar expuestos a la ley del libre albedrío, hacen que toda su vida se desarrolle de manera equilibrada y limitándose exclusivamente a comer, dormir, aparearse, defenderse y libres de cargos de conciencia.

Lamentablemente para una gran mayoría de los seres humanos, de alguna manera su existencia también se encuentra restringida a comer, dormir, aparearse y defenderse; añadidos además, el juego y la diversión.  El ser humano es la creación superior universal sobre cualquier clase de criatura y por ende dicho rango le otorga el estatus de ser vicegerente sobre este planeta, haciéndolo al mismo tiempo responsable de su mantenimiento. Lamentablemente en nuestros días, dicha responsabilidad brilla por su ausencia y sus efectos son evidentes sobre “nuestro” planeta : Guerras, libertinaje, corrupción, nuevas enfermedades, endemias, epidemias, pandemias, deforestación, terremotos, inundaciones, erupciones volcánicas, tsunamis, etc, etc, etc.

“ Porque lo bueno que nos sucede del Dios procede; mas lo malo que nos ocurre de nosotros mismos nace”. (Corán, 4: 79).

Mientras que el ser humano se muestre reacio a pensar sobre el propósito de su existencia, su vida será de naturaleza animalística, ya que el mismo se situará a un nivel inferior al de los animales debido a que  tiene capacidad de reflexión, hacerse preguntas, buscar conocimiento o alejarse de él. Si no actúa de esta manera, de ahí el concepto de…”una vida animalística…”. Comparativamente si el ser humano permanece en ese nivel de conciencia “animalística”, los animales son superiores en comportamiento, ya que ellos actúan conforme al propósito de su existencia, que es, como dije anteriormente, comer, dormir aparearse y defenderse. La gran diferencia existencial de ambos radica en que la  capacidad intelectual de ser humano, le permite ser inquisitivo, y auto-cuestionarse ¿quien soy?, ¿de donde vengo?, ¿hacia donde voy?, como también inquirir sobre la existencia de un Único y absoluto Creador a quien poder servir y obedecer. O bien, negarse a ello debido a su libre albedrío; otra distinción concedida y que el resto de la creación carece. Consecuentemente mientras eso no suceda, el hombre vivirá como si fuese un recipiente sin contenido. O sea…¡vacío!.

Desgraciadamente para la gran mayoría de los seres humanos y por culpa de su indiferencia a no querer indagar y reflexionar en vida sobre cual era el propósito de su existencia, con la llegada de la muerte se sentirán aturdidos, avergonzados y humillados al ser testigo de todos y cada uno de sus actos, junto al lamentable desperdicio de su forma de vida humana; además de ver, con enorme pena y dolor, que todos sus esfuerzos y divertimentos quedaron reducidos en algo efímero, tortuoso,  desolador y que testificarán en contra suya. Mientras tanto, irá ahogándose con sus propias ambiciones y alocadas ideas de gloria al estar continuamente aceptando y rechazando cosas de diferentes formas, colores etc.  Opine la gente lo que opine, todo es cuestión de tiempo.

El intrínseco miedo de no querer enfrentarse a si mismo desde su interior y reflexionar sobre su naturaleza y la de su temporal existencia en este efímero mundo, es lo que le impide salir de su crisálida y echar a volar libre de pesados lastres.

Para el hombre de auténtico conocimiento este ilusorio mundo de las formas, es tan solo un reflejo revertido de la realidad (una sombra). La verdadera realidad de nuestra existencia podrá manifestarse cuando abramos los ojos de nuestra visión interior la cual nos guiará hacia la eterna y luminosa presencia de nuestra propia alma, cuya verdadera naturaleza es de absoluto Conocimiento, Eternidad y Felicidad.
Este proceso de búsqueda de nosotros mismos nos irá liberando del gran peso adquirido por nuestras propias pasiones y deseos, los cuales nos impiden conseguir lo que más ansiamos…¡CONOCIMIENTO, ETERNIDAD Y FELICIDAD!

“Ayer era inteligente y quería cambiar el mundo. Hoy soy sabio y me cambio a mí mismo”. (Rumi).

E.M.Bao

 

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